Jubilación flexible, parcial y activa

¿Te has jubilado? ¿estás dudando si jubilarte o no por no saber si vas a tener que facturar como autónomo? ¿tienes miedo a perder la pensión de jubilación que con tanto esfuerzo has conseguido o vas a conseguir? Si este es tu caso, te interesa mucho los distintos tipos de jubilación activa que existen en la actualidad, aunque ojo, ya el Gobierno ha manifestado su intención de modificarlo.

¿Qué es la jubilación?

Con origen en el término latino jubilatio, la palabra jubilación hace referencia al resultado de jubilarse (dejar de trabajar por razones de edad, accediendo a una prestación por jubilación).

Jubilación y trabajo

Como norma general el trabajo es incompatible con la percepción de la pensión de jubilación, ya que ello daría como resultado el alta en algún Régimen de la Seguridad Social (General, Especial de Trabajadores Autónomos) y esto es incompatible con la prestación, al menos a priori.

Existen una serie de excepciones a la norma general como son la jubilación activa, flexible y parcial.

Jubilación Activa

Es posible percibir la percepción de la pensión de jubilación en la modalidad contributiva con la realización de cualquier empleo por cuenta ajena o por cuenta propia del trabajador jubilado.

La prestación del trabajo puede realizarse a tiempo parcial o a tiempo completo.

Es necesario que el acceso a la pensión haya tenido lugar una vez cumplida la edad de jubilación ordinaria, que en cada caso resulte de aplicación según el período de cotización exigido, y que el trabajador tenga cotizada una vida laboral completa.

Si el trabajador formaliza un contrato laboral encuadrado en el Régimen General de la Seguridad Social, deberá cumplir también que el empleador con el que contrate no haya adoptado decisiones extintivas improcedentes en los últimos seis meses a la formalización del contrato.

El trabajador podrá compatibilizar el 50% de su pensión de jubilación con la realización del trabajo, sea cual sea su jornada de trabajo.

En el caso de trabajadores por cuenta propia, ocurre igual, salvo que si contrata a un trabajador por cuenta ajena, podrá compatibilizar la percepción con el 100 % de la pensión de jubilación.

El trabajador autónomo debe realizar directamente la contratación del empleado, y, en consecuencia, si el trabajador autónomo es societario, si contrata a través de la sociedad, no se considerará que cumple con el requisito, y por tanto, percibiría el 50% de su pensión de jubilación.

Los ingresos anuales totales no pueden superar el Salario Mínimo Interprofesional en cómputo anual, siendo para 2018 la cifra de 10.302,60 euros.

Jubilación Flexible

Sólo se localiza este tipo de compatibilidad en el Régimen General de la Seguridad Social.

Se puede compatibilizar la percepción de la pensión de jubilación, ya causada, con la formalización de un contrato de trabajo a tiempo parcial, siempre que la jornada de trabajo pactada no sea superior al 75%, ni inferior al 25%, de lo que se entendería por jornada completa.

Hay que tener presente que la pensión de jubilación flexible será incompatible con las pensiones de incapacidad permanente que pudieran corresponder por la actividad desarrollada, con posterioridad al reconocimiento de la pensión de jubilación, cualquiera que sea el Régimen en que se causen aquéllas. En cambio, será compatible con las prestaciones de incapacidad temporal o de maternidad, derivadas de la actividad efectuada a tiempo parcial.

Jubilación parcial

Es aquella jubilación que se compatibilizar con el trabajo en el Régimen General de la Seguridad  Social.

Se da en aquellos trabajadores que han cumplido con los requisitos de cotización y con la edad de jubilación, existiendo acuerdo entre empleador y empleado, salvo lo que indique el Convenio Colectivo de aplicación, se reduzca la jornada de trabajo comprendida entre un mínimo del 25% y un máximo del 50% de la jornada completa.

El carácter diferenciador entre la jubilación flexible y la jubilación parcial es que se realiza en la misma empresa en la cual el trabajador está prestando sus servicios hasta cumplir la edad ordinaria de jubilación, sin embargo, en la jubilación flexible, primero el trabajador ha accedido a la jubilación, y posteriormente pasa a ejercer algún tipo de actividad que implica su inclusión en el Régimen General de la Seguridad Social.

Existen dos tipos de jubilación parcial:

  • Diferida, es aquella que se formaliza cuando el trabajador ya ha cumplido la edad ordinaria de jubilación, y de mutuo acuerdo entre las partes, se decide prolongar la actividad laboral, pero en una jornada inferior a la que venía realizando, dentro de los límites indicados en el párrafo anterior.
  • Anticipada, se da cuando el trabajador, con una edad inferior a la edad ordinaria exigida para acceder a la jubilación, se acuerda entre empresa y trabajador, reducir su jornada laboral, requiriéndose en este caso la formalización con carácter simultáneo de un contrato de relevo en sustitución del jubilado parcial, debiendo reunir los requisitos que se exponen a continuación:
    • Que el trabajador que quiere acceder a la jubilación parcial viniera desempeñando sus servicios mediante un contrato de trabajo a tiempo completo.
    • Acreditar un período de antigüedad en la empresa de, al menos, seis años inmediatamente anteriores a la fecha de la jubilación parcial.
    • La reducción de su jornada de trabajo ha de hallarse comprendida entre un mínimo de un 25% y un máximo de un 50, o del 75% para los supuestos en los que el trabajador relevista sea contratado a jornada completa mediante un contrato de duración indefinida, siempre que se acrediten el resto de los requisitos. Los porcentajes anteriormente mencionados, se entenderán referidos a la jornada de un trabajador a tiempo completo comparable.
    • El trabajador que quiera acceder a la jubilación parcial deberá acreditar un período de cotización a la Seguridad Social de treinta y tres años en la fecha del hecho causante de la jubilación parcial.
    • Los contratos de relevo que se establezcan como consecuencia de una jubilación parcial tendrán, como mínimo, una duración igual al tiempo que le falte al trabajador sustituido para alcanzar la edad de jubilación ordinaria, además, suele existir bonificaciones en la cotización.

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