Embargo de salarios

Entre las notificaciones que se reciben mensualmente, ya sea de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria, de la Tesorería General de la Seguridad Social, es frecuente recibir comunicaciones que versen sobre el deber de practicar un embargo de salarios a un trabajador en concreto de la plantilla.

Es lógico que asalten dudas del tipo, ¿es obligatorio contestar a la Administración?, ¿con qué plazo se cuenta para atender al escrito recibido?, ¿qué ocurre si no se responde?, ¿cómo se conoce el importe que se debe retener? ¿por qué recibe la empresa esta notificación?

Un requerimiento de embargo de salarios a un trabajador se produce porque el trabajador no ha satisfecho alguna deuda en el pasado, y por tanto, sigue viva. Puede ser con un empresario individual, una entidad, un particular y el requerimiento sea judicial, puede ser con Hacienda y por tanto, ella misma envíe la comunicación, puede ser con la Tesorería General de la Seguridad Social, y ésta sea la remitente de la notificación.

La notificación es importante siempre contestarla, para evitar sanciones, o lo que es peor, que hagan deudor solidario al pagador.

El plazo para contestar a la notificación viene reflejado en la comunicación que se recibe, y siempre se ha de respetar, con objeto de evitar incidencias y situaciones no deseadas.

En cuanto a la cantidad a retener, se ha de proceder a embargar la cantidad indicada en la diligencia de embargo, pero hay que hacerlo atendiendo a la Ley de Enjuiciamiento Civil, Ley 1/2000, de 7 de enero, concretamente según el artículo 607, que detalla cómo se ha de practicar el embargo, siendo inembargable aquel salario que no supere al Salario Mínimo Interprofesional. Para los que sí lo superan, se propone la siguiente escala:

“1.º Para la primera cuantía adicional hasta la que suponga el importe del doble del salario mínimo interprofesional, el 30 por 100.

2.º Para la cuantía adicional hasta el importe equivalente a un tercer salario mínimo interprofesional, el 50 por 100.

3.º Para la cuantía adicional hasta el importe equivalente a un cuarto salario mínimo interprofesional, el 60 por 100.

4.º Para la cuantía adicional hasta el importe equivalente a un quinto salario mínimo interprofesional, el 75 por 100.

5.º Para cualquier cantidad que exceda de la anterior cuantía, el 90 por 100.”

En base a la escala expuesta anteriormente, se ha de descontar cada mes la cantidad que proceda del líquido de la nómina según la escala anterior. Siendo el siguiente paso el ingreso de tales importes en el organismo reclamante.

No obstante, se ha de tener en cuenta el resto de circunstancias que rodean al empleado, y la diferente casuística tratada en el mismo artículo, como las cargas familiares, en cuyo caso el secretario judicial puede establecer rebajas de entre un diez y un quince por ciento de los porcentajes establecidos de los apartados primero al cuarto.

La Administración conoce quién es el pagador, y por ello éste es el que recibe el requerimiento, con objeto de poder satisfacer la deuda.

Para que no se den circunstancias indeseables, que pueden comprometer la marcha de la empresa, es muy recomendable contar con su asesoría laboral en Sevilla de confianza, que atienda en plazo, correctamente y practique, si es el caso el embargo que proceda.

La desatención de las notificaciones ya sea voluntaria o involuntaria, pueden desembocar en sanciones. Una no atención involuntaria puede ser aquella empresa que obligada a recibir las notificaciones por vía telemática no acceda al buzón con periodicidad, y por tanto, no tenga noticia de la notificación depositada, entendiéndose por entregada una vez haya transcurrido el plazo establecido.

Una buena atención, no sólo a la comunicación, sino a la empresa y al trabajador conseguirán también que la gestión de los recursos humanos sea más eficaz.

En Nepos Asesores estamos preparados para asesorar y dar respuesta eficaz y rápida a ésta y otras muchas comunicaciones. Póngase en manos de profesionales y dedíquese enteramente a su negocio.